Cuando el saldo del banco no calza con tu contabilidad, hay plata o un error sin explicar. Te muestro cómo cuadrar tu cuenta cada mes, con claridad y sin tecnicismos.

Soy Mauricio Hurtado, contador auditor, y cada mes reviso cierres de PyMEs en Santiago. La conciliación bancaria es de las tareas más fáciles de entender y, a la vez, de las que más se descuidan. Hacerla bien toma poco rato y te ahorra sorpresas: pagos duplicados, comisiones que nadie registró o un saldo que parece mayor del que realmente tienes.
Conciliar es comparar dos saldos que deberían ser idénticos: el que muestra la cartola del banco y el que aparece en el libro mayor de la cuenta banco en tu contabilidad. Cuando ambos coinciden, tu información es confiable. Cuando no, la diferencia te está avisando que falta registrar algo o que hay un error.
No es lo mismo que tu balance general ni que el cuadre del IVA: es un control específico de la cuenta corriente, y es la base para que el resto de tus estados financieros tengan sentido.
Una cuenta sin conciliar es una contabilidad que no puedes defender. Estas son las razones por las que insisto en hacerla cada mes:

| Diferencia | Por qué ocurre | Cómo se resuelve |
|---|---|---|
| Cheque girado no cobrado | Lo registraste, pero el proveedor aún no lo deposita | Lo dejas como conciliación pendiente; no ajustas la contabilidad |
| Depósito en tránsito | Ingresaste plata el último día y el banco la acredita al siguiente | Queda pendiente hasta que aparezca en la cartola |
| Comisión o IVA bancario | El banco cobra mantención o comisiones que no registraste | Registras el gasto en la contabilidad del mes |
| Cargo automático (PAC) | Un servicio se descontó solo y no quedó asentado | Registras el cargo y revisas que el monto sea correcto |
| Error de digitación | Anotaste un monto distinto al real | Corriges la contabilidad para reflejar el valor de la cartola |
El más frecuente es nunca registrar las comisiones bancarias: parecen montos chicos, pero acumulados desordenan la cuenta. Le siguen confundir el saldo disponible con el saldo contable (el banco muestra fondos que aún no son tuyos), y dar por buena la conciliación apenas los totales se parecen, sin revisar partida por partida. Cuadrar es que coincidan al peso, no "más o menos".
Con un plan de contabilidad mensual a precio claro, yo me encargo de la conciliación bancaria, del F29 y de tus libros, y tú recibes un saldo que siempre calza. Atención directa conmigo y contabilidad al día desde 2016.
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Lo ideal es mensual, al cerrar cada periodo y antes de presentar el Formulario 29, que para los facturadores electrónicos vence el día 20 del mes siguiente. Conciliar a tiempo evita arrastrar errores.
No es un formulario que se presente al SII, pero respalda la fidelidad de tu contabilidad y de tu Registro de Compras y Ventas. En una fiscalización el SII puede pedir tus libros, y una cuenta cuadrada es tu mejor defensa.
Casi siempre es una diferencia acumulada de meses anteriores: comisiones no registradas, cheques no cobrados o un cargo automático olvidado. Conviene revisar hacia atrás partida por partida o pedir apoyo a un contador.
Para una PyME pequeña, un Excel ordenado es suficiente para conciliar. A medida que crece el volumen de movimientos, un software contable agiliza el cruce con la cartola y con el Registro de Compras y Ventas.
No. La conciliación es el cruce entre el saldo del libro mayor de la cuenta banco y el saldo de la cartola. El libro mayor sigue siendo tu registro contable; la conciliación solo verifica que ambos coincidan.
Hacemos tu conciliacion bancaria y contabilidad mensual completa, con atencion en Santiago o donde estes.
Mauricio · SolutionTax
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