Por Mauricio Hurtado, Contador Auditor — Magíster en Tributación U. Mayor · Publicado el 7 de septiembre de 2026
Dos métodos, los mismos costos y dos utilidades distintas para el mismo mes. La diferencia no está en cuánto gastaste, sino en dónde quedó el costo fijo.
La discusión entre costeo por absorción vs variable parece de manual hasta que llega el estado de resultados: los dos parten de los mismos números y llegan a utilidades distintas sin vender una unidad más. Lo único que cambia es dónde queda el costo fijo de fabricación. Absorción lo deja dormido dentro del inventario hasta vender el producto; variable lo descarga completo en el mes.
En el costeo por absorción —o costeo total— cada unidad producida carga con materia prima directa, mano de obra directa, costos indirectos variables y una porción de los costos indirectos fijos del mes. Ese último tramo genera el ruido: arriendo, depreciación de la máquina y sueldo del jefe de producción se reparten entre las unidades fabricadas, aunque no dependan del volumen.
En el costeo variable —o costeo directo— el producto solo carga con lo que se mueve al producir una unidad más. Los fijos de fabricación no entran al inventario: se van enteros al resultado del período.
Un taller fabrica 1.000 unidades y vende 800, sin inventario inicial. El costo variable de producción es de $3.000 por unidad, los fijos de fabricación suman $2.000.000, el precio neto de IVA es $8.000 y la administración, $1.000.000. Los ingresos son 800 × $8.000 = $6.400.000 en los dos escenarios.
Con absorción, los $2.000.000 fijos se reparten entre las 1.000 unidades producidas: $2.000 de costo fijo por unidad. El costo unitario queda en $5.000, el costo de ventas en 800 × $5.000 = $4.000.000 y la utilidad en $6.400.000 − $4.000.000 − $1.000.000 = $1.400.000.
Con costeo variable, el costo de ventas es 800 × $3.000 = $2.400.000 y el margen de contribución, $4.000.000. Restados los $2.000.000 fijos y el $1.000.000 de administración, la utilidad es $1.000.000.
| Concepto del mes | Costeo por absorción | Costeo variable |
|---|---|---|
| Costo fijo de fabricación | Entra al costo del producto | Es gasto del período |
| Costo unitario | $5.000 | $3.000 |
| Inventario final (200 unidades) | $1.000.000 | $600.000 |
| Utilidad del mes | $1.400.000 | $1.000.000 |
La brecha de $400.000 no es error de nadie: son las 200 unidades en bodega por los $2.000 de costo fijo unitario que absorción dejó dentro de ellas. Ese costo se reconoce el mes en que se vendan.
$400.000
de diferencia en la utilidad del mismo mes, con las mismas ventas: es el costo fijo que el costeo por absorción deja dormido en las 200 unidades no vendidas.
Acá la ley chilena no sigue ninguno de los dos manuales al pie de la letra. El artículo 30 de la Ley sobre Impuesto a la Renta, en el texto vigente publicado por la BCN, determina la renta bruta restando de los ingresos brutos el costo directo, y define ese costo caso a caso.
En mercadería comprada en el país es el precio de adquisición según la factura, y optativamente flete y seguros hasta la bodega. En la importada, el valor CIF más derechos de internación y desaduanamiento. Y en los bienes que el propio contribuyente produce, el valor de la materia prima más el valor de la mano de obra. La norma no incorpora ahí los costos indirectos de fabricación: se deducen por la vía del gasto del artículo 31, cuando cumplen sus requisitos.
El mismo artículo fija el método de valorización: los costos directos más antiguos —el sistema FIFO—, salvo que el contribuyente opte por el costo promedio ponderado. Esa elección no se cambia cuando conviene.
El costeo por absorción sostiene los estados financieros y la valorización de tu inventario: es la foto que miran el banco y el socio. No está pensado para decidir.
El costeo variable sí. Al dejar los fijos fuera del producto, muestra el margen de contribución de cada línea: qué producto conviene empujar, si aceptas un pedido a precio más bajo y cuánto hay que vender para cubrir la estructura. Es el razonamiento del punto de equilibrio y del costeo real frente al precio de venta.
No hace falta una segunda contabilidad, sino clasificar bien una vez y sacar un informe de gestión con los datos que ya registras.
El costeo por absorción: es el criterio con que se valorizan las existencias en los estados financieros, porque asigna al producto su parte de los costos indirectos. El costeo variable es un informe interno de gestión y no reemplaza al balance.
No. Para efectos tributarios manda el costo directo del artículo 30 de la Ley de la Renta, que en bienes producidos considera la materia prima y la mano de obra. Es un tercer criterio, distinto de los dos del manual.
Probablemente produjiste más de lo que vendiste. Bajo absorción, parte del costo fijo del mes se queda en las unidades que no salieron y no llega al resultado: la utilidad sube sin que entre más dinero.
No. El método adoptado debe sostenerse al menos cinco años comerciales seguidos, según el artículo 30. El SII señaló que la regla es obligatoria y no reconoce excepciones, ni en una fusión de sociedades.
Lo difícil no es elegir el método, sino que el costo esté bien clasificado y que el informe de gestión cuadre con la contabilidad. En SolutionTax eso lo arma Mauricio Hurtado, contador auditor con magíster en tributación: precio fijo y contabilidad al día desde 2016. El servicio de contabilidad para PyMEs con informes de gestión incluye esa conciliación mes a mes.
Ver el servicio de contabilidadEscríbele por WhatsApp
Fuentes: BCN, Ley sobre Impuesto a la Renta, artículo 30 · SII, Oficio N° 3190 de 2015 · SII, costo directo, FIFO y costo promedio ponderado.
Un contador tributario revisa tu caso y declara por ti, sin errores ni multas.
Mauricio · SolutionTax
En línea ahora
👋 ¡Hola! Soy Mauricio, contador de SolutionTax.
¿En qué te puedo ayudar? Escríbeme por WhatsApp y te respondo en minutos.
Responde en 48 horas hábiles · Confidencial
¿Necesitas calcularlo rápido? Usa nuestras calculadoras tributarias gratuitas (IVA, sueldo líquido, honorarios, finiquito).
¿Cómo prefieres avanzar?
Escríbeme por WhatsAppTe contesta una persona